martes, 20 de noviembre de 2007

PISO ¿COMPARTIDO?


Mis estimadas,
Tanto tiempo sin poder actualizar este querido y terapeutico blog! Sin embargo, a diferencia de otras ocasiones, esta ausencia no tiene relación con falta de material para publicar. Al contrario, creo que son tantas las cosas que han pasado, que prefiero ordenarlos "por temas". jajajaja.

Les cuento, pero antes un resumen flash. ¿Se acuerdan que les conté que mi marido tiene tan mala pata que hasta se la quebró? bueno, ya está bien, sin bastones y no cojea. Le están saliendo unas peguitas chicas así que bien también. PERO mi suegra sigue a la carga. Pucha que son hinchadoras. Es que cuando mi mamá o, en general, escuchaba hablar que las suegras son un cacho, te juro que la mía gana un premio! Reconozco que durante el período en que mi marido estuvo cojo, ella se portó muy bien, una verdadera chofer, se aguantó jornadas enteras trasladando a su hijo (en mi auto) a sus reuniones y cosas, así que por ese lado nada que alegar. Después de cada jornada, yo la iba a dejar a su casa y aprovechabamos de "conversar" en el camino.
En una de esas conversaciones casi se me cayó el pelo! Ella me hablaba de su "pobre" nieta y de la "pobre" mamá de su nieta que tenía tantos problemas, que ella era tan complicada, que le tenía tanto cariño porque la "pobrecita" había tenido tantos problemas en la vida, etc etc. O sea, "la martir yegua". Yo mamándome todo este sermón, me decía que eso no significaba que no me quisiera, que -al contrario- yo le había dado una segunda oportunidad a su hijo, que ella daba gracias a Dios por haberme encontrado, que él era tan feliz conmigo, etc etc, picando la cebolla bien finita... Seguía mamándome el discurso cuando... me dice... "pobre (yegua) tiene tantos problemas, yo lo único que quiero es que vuelvan a vivir a esta ciudad, que no esté tan lejos mi nieta, pero ella tiene tantos problemas... imagínate que me pidió que le arrendara la casita (una casa anexa que está en la casa de mi suegra y que la arrienda, pero está en su mis casa!) para que se vinieran las dos, pero yo le dije que no". Muy bien, pensé yo. Atinó la vieja. Pero qué ilusa, porque continuó cagándola... Yo, a esas alturas y como diría una amiga, estaba con ataque de caspa! Siguió: "noooo, imagínate con lo despelotada que es para todo, osea, yo estoy segura que no pagaría las cuentas, se atrasaría en el pago del arriendo, noooo sería un cacho". Y ahí yo frené en seco. Literalmente, el auto y a ella. No sé qué cara le puse pero le dije que si ella le arrendaba "la mitad de su casa" a esta yegua (osea, no le dije así, debo reconocerlo) yo "no entraba más a su casa" (eso sí, se lo dije tal cual, toma!). Así de claro. Y le dije que cómo decía eso, que no sólo se trataba de las platas y del arriendo, que eso le iba a ocasionar un problema también con su hijo, porque para él -con todo este lío judicial entremedio- también iba a ser complicado ir a verla, a ella y a su hija, si esta galla estaba metida ahí.

Claro que para mi suegra el panorama era ideal, porque significaba estar al lado de su nieta, pero es increíble como simplemente no piensa en su hijo ni en las necesidades de atención y de afecto que él todavía requiere de parte de ella. Me rompe el alma.

Final: Ella me dijo que ooooooobvio que no tenía ninguna intensión de tenerla metida en su casa y que tenía suuuuuuuuper claro que eso le podría generar un poblema con nosotros, pero como no le podía decir eso, le dijo la "chiva" de que ya tenía un arrendatario. Sí claro, sóplame este ojo que lo tenía "super claro". De verdad, no sé qué tiene en la cabeza. Mi suegra, definitivamente, es de lujo.

Qué rabia, ya me piqué denuevo, jajaja.

La madrastra de la hija de la "pobrecita"

3 comentarios:

aleg dijo...

Ahhhhhhhhhhhhhhhh, mi querida compañera de problemas… pensé que eramos pocas (o ninguna) las madrastras que nos animábamos a contar nuestros por menores (siempre mayores en un blog) Que decirte? Me asustás! Yo estoy viviendo con mi novio, luego de casi do años de salir pues recién ahora se separa de la ballena que tiene por esposa. Así están las cosas de complicadas que también problemas judiciales y de vivienda tenemos. La muy guacha le dijo que lo iba a hacer mierda con la cuestión de la cuota alimentaria. Se buscó un abogado y, de tan pelotuda que es, le fue mal. Ahora la cosa viene (mientras que esperamos sentencia) con problema de vivienda… Dice que no aguanta más la casa de sus familiares donde reposa junto a la hija y que quiere mudarse (por el bien de la nena, claaaaaaaaaaaro). Sin embargo, el problemilla es que la muy turra quiere que mi novio le pague todo (porque, la muy pobrecita no tiene como hacerlo y no le da la cabeza para pensar cómo ganarse la plata)… Así que en esas estamos… Porque ahora, no solo deberíamos dejar el lugar donde vivimos (que me agrada mucho, aunque no su costo) sino que también tengo que aguantarme a mi novio largando la plata que no tiene y recriminándome que no lo entiendo porque no soy madre…

Anónimo dijo...

hola mi nombre es yesenia, me gustaria que me ayuden para llevar la fiesta en paz con mi esposo y su hija.
nose como contortarme con ella aveces me siento celosa de ella, pero lo que no de gusta es que ella tiene un caracter fuerte y es ahotoritaria y su papa le complaseen todo.
lo que digo yo lo toma mal

Veronica Muñoz dijo...

Hola!!!! Aun existe este blog????